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Los tiempos/ABI/La
Prensa |
El presidente de la República, Evo Morales, habló ayer a las bases
cocaleras del trópico de Cochabamba y les dijo que el respeto al cultivo de
un cato de coca por familia es la mejor estrategia de lucha contra el
narcotráfico y la mejor forma en la que los productores pueden apoyar a su
Gobierno.
En el marco del VIII Congreso Ordinario de las Seis Federaciones del Trópico
Cochabambino, el mandatario aclaró que el cultivo del cato (40x 40 m de
coca), quedará permitido con la modificación de la Ley 1008, que penaliza la
siembra del arbusto en esa zona del país. La modificación, dijo, se
consolidará en función de los resultados de un estudio sobre demanda legal y
consumo tradicional y ritual, y su industrialización que está en curso.
El cato de coca por familia fue convenido en octubre de 2004 con el Gobierno
del ex presidente Carlos Mesa.
Morales dijo que por el hecho de que ahora están en el Gobierno no significa
que exista "libre cultivo de coca" como algunos sectores estarían afirmando,
"eso nos va a perjudicar", dijo. Asimismo, fue contundente al anunciar que
no se permitirá el cultivo de coca en las áreas protegidas; concretamente,
en el Parque Carrasco se va a reducir totalmente la hoja existente en el
área.
Por otra parte, las federaciones anunciaron la ratificación, por decisión
unánime, de Morales como presidente de la organización sindical, aunque éste
ayer informó de su alejamiento de esa responsabilidad.
Con anticipación al Congreso, el embajador de EEUU, David Greenlee, calificó
el viernes de ‘positiva’ la reunión en Cochabamba, aunque aseguró que su
país espera que los cocaleros no frenen la erradicación. Greenlee agregó que
esperará los resultados de la nueva política antidrogas boliviana para
asumir una posición definitiva en la relación con el Gobierno de Morales.
“Control voluntario para evitar la erradicación forzosa”, dijo el Presidente
a una masiva reunión de dirigentes. Allí, anunció el inicio de una campaña
internacional para despenalizar la hoja de coca y comprometió a cada
integrante de este sector a racionalizar su producción, como una forma de
lucha antidrogas sobre la base de ‘cocaína cero’.
El cultivo de un cato de coca por afiliado se mantendrá con un riguroso
control social para que se garantice su aplicación en los términos
establecidos, hasta tanto se inicie y concluya un estudio sobre la demanda
legal de este cultivo, "para que EEUU no hable mal del cato".
Morales informó de que ya conversó con algunos organismos internacionales y
recordó el apoyo que en esa materia le brindó hace poco el secretario
general de la Comunidad Andina de Naciones, Allan Wagner para la
despenalización de la hoja. Wagner expresó el respaldo de la organización a
los esfuerzos que hace el Gobierno boliviano para despenalizar la coca y
lograr, de esa manera, su industrialización mundial.
La estrategia parte de la reivindicación cultural y económica del cultivo
del arbusto, su industrialización y despenalización y un fortalecimiento
integral regional de la lucha contra el narcotráfico para acabar con esa
actividad.
Morales dijo que su Gobierno impulsará negociaciones desde ahora en adelante
para que en la IV Reunión de la Convención de Viena de la Organización de
Naciones Unidas (ONU), que se efectuará en 2008, se retire la coca -cuyo
nombre científico es Erythroxylon coca- de la lista de sustancias ilícitas.
La promesa de borrar la hoja de esa lista negra y de revertir la política
estadounidense de ‘coca cero’, es decir de erradicación forzosa de cultivos,
fue central en la campaña electoral de Morales.
No dará inmunidad a
militares de EEUU
El presidente Morales dijo ayer que su Gobierno no
dará curso a ningún convenio de inmunidad para militares de Estados Unidos.
Morales hizo esta afirmación al referirse a la suspensión de la ayuda militar
de EEUU a Bolivia, que está en efecto desde hace tres años y fue confirmada en
la última semana. En el discurso de inauguración del congreso de productores
de coca dijo que el recorte de la ayuda afecta principalmente a becas de
militares bolivianos.
El Senado boliviano aprobó hace tres años un convenio de inmunidad, pedido por
el Gobierno de EEUU y que obstaculizaría la operación del Tribunal
Internacional de Justicia de La Haya, pero el proyecto fue rechazado por la
Cámara de Diputados. "¿Ustedes pueden permitir que los parlamentarios
ratifiquen el tratado de inmunidad?", dijo Morales dirigiéndose a los
delegados de los sindicatos cocaleros, obteniendo como respuesta un tajante
‘no’.
Morales pidió a los cocaleros aprobar una resolución de rechazo al pedido de
inmunidad de los militares estadounidenses. "Aprueben un voto resolutivo para
que los parlamentarios no metan la pata (...) ¿Cómo es posible que nos metan
miedo, nos asusten con cortar la ayuda para que aprobemos y tengan inmunidad?,
¿qué significa eso?", protestó Morales.
García Linera pide defender la
Constituyente
El vicepresidente de la República, Álvaro García Linera,
pidió ayer a las seis federaciones del trópico cochabambino garantizar,
viabilizar y defender la realización de la Asamblea Constituyente, a través de
la cual se definirá “la estrategia para conquistar el poder”.
El pedido fue efectuado durante la inauguración del VIII Congreso Ordinario de
los cocaleros. Para García Linera, avanzar hacia el nuevo Estado es el reto
que tienen por delante esas federaciones, el movimiento indígena y el propio
jefe de Estado, y el único camino para llegar al objetivo trazado es a través
de la Asamblea Constituyente.
De acuerdo con la Ley 3091, la elección de representantes para la
Constituyente está prevista para el domingo 2 de julio de este año y el inicio
de las deliberaciones de los asambleístas para el 6 de agosto en Sucre.
Cumplir ese cronograma "es el siguiente gran objetivo estratégico del
presidente Morales y de las seis federaciones", remarcó.
El vicepresidente afirmó que el Gobierno no consideró la posibilidad de
retrasar la fecha del referéndum autonómico y la elección de constituyentes.