Jueves 9 de febrero: Cobija amaneció con el cielo encapotado, con más de mil
familias sufriendo por las inundaciones y con una promesa del Gobierno. Ayer, la
capital pandina cumplió cien años de su fundación y los festejos se vieron
teñidos por los dramas humanos que tejieron las crecidas de los ríos Beni y
Madre de Dios y el arroyo Bahía.
El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, que llegó en la nave
presidencial a las 16:00, trajo desde La Paz un mensaje del primer mandatario
Evo Morales: apoyar hasta lo último, moral y materialmente, a los damnificados
por las inundaciones y ejecutar las demandas históricas que tiene esta región
del país.
Es que los últimos datos presentados por el Comité de Emergencia (COE) de Cobija
revelan un drama que va en aumento. Las familias afectadas en la zona urbana ya
suman 434 (de 16 barrios), mientras que en las zonas rurales la situación es más
grave, puesto que hay casi 600 familias damnificadas por los desbordes de los
ríos. Pero lo que es peor, según autoridades de la Alcaldía y de la Prefectura,
dados los problemas de acceso a las comunidades, hasta ahora no se ha podido
atender a los afectados del campo porque el acceso es imposible. La situación
llegó a tal punto que el prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, está haciendo
los trámites para conseguir una avioneta de Trinidad que realice un sobrevuelo a
los puntos afectados, puesto que en Cobija no es posible ejecutar esta tarea.
El ministro Contreras dio una luz de esperanza al afirmar que en las próximas
horas llegará un nutrido equipo de médicos cubanos para atender a las victimas,
al igual que alimentos, carpas y colchones para que el sufrimiento de la gente
pueda disminuir en alguna medida. Quintana recordó que el pasado martes el
Gobierno envió un primer cargamento para los damnificados de la zona urbana. “En
las próximas horas llegará más material de auxilio”, aseguró.
Mientras tanto, dijo el coordinador de la Prefectura, Renard Suárez, la gente se
está refugiando en las escuelas de las localidades que aún no han quedado bajo
el agua. Entre los pueblos más dañados por las riadas se encuentran Exaltación,
San Miguel, Santa Elena y Vista Alegre, según el informe del COE.
Con la crecida de los ríos también han sido afectados los cultivos de maíz,
cacao y las plantaciones de plátano y de cítricos. El COE estima que son más de
mil las hectáreas inundadas.
A ello se suman los 30 metros de la carretera (a 60 km de Cobija) que han sido
comidos por el agua. El prefecto Fernández dio la noticia en horas de la tarde
de ayer que después de arduos trabajos se consiguió instalar un puente de madera
para tratar de salir del apuro.
Detalles
del centenario
Ausencia. Un grupo de ciudadanos que no fue informado sobre la ausencia de
Evo llegó hasta el aeropuerto y al darse cuenta que de la avioneta no era
Morales el que había arribado, dijeron sentirse defraudados porque cien años de
fundación no se cumplen todos los días.
Trabajo. El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, puso en
conocimiento que con el viaje de ayer inauguró sus actividades públicas en el
campo político. “Es mi primer salida de Palacio”.
Pugna. En el acto protocolar de la Alcaldía se evidenciaron las ‘peleas’ que
existen entre el alcalde, Luis Flores, y el prefecto, Leopoldo Fernández. A este
último le dejaron disponible el último lugar en la testera y por eso prefirió
sentarse con el público.
Preocupación. El ministro Quintana, recibió una llamada del Presidente y
aprovechó para contarle su arribo y le consultó el tema del LAB.
Prometen vincular a Cobija con el país
El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, dijo que la costumbre de
traer regalos a los departamentos sólo cuando cumplían años, pasó a ser una
cuestión del pasado. Adelantó que el presidente Evo Morales tiene una sorpresa
para Cobija, la misma que la dará a conocer próximamente.
Adelantó que el anuncio que hará el primer mandatario está relacionado con hacer
realidad el viejo anhelo que tienen los pandinos: integrar el departamento con
Bolivia. “Es impostergable que se concrete la vinculación geográfica, política y
económica de Cobija con la nación. No podremos construir Patria si este
departamento está aislado”, enfatizó el ministro en los dos escenarios donde
hizo uso de la palabra: en el acto protocolar que se realizó en la Alcaldía, y
en el palco desde donde vio el desfile cívico y militar en el marco de la
conmemoración de los cien años de la fundación de Puerto Bahía, hoy Cobija.
Los ciudadanos de Pando olvidaron por unos momentos los dramas que viven más de
mil familias a causa de las inundaciones. Al desfile cívico que se llevó a cabo
en la avenida 9 de Febrero, en horas de la tarde, se concentró un gran número de
personas.
El prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, relacionó las palabras de Quintana con
la concretización del viejo anhelo que tiene este departamento: construir el
asfaltado de dos carreteras que son clave para no quedar aislados de Bolivia.