Un automóvil cayó en un pozo de ocho metros de profundidad cuando su
conductor realizó una mala maniobra y derribó un vallado de las obras de
ampliación del metro de Buenos Aires frente al Obelisco porteño.
El
conductor, que no sufrió heridas, circulaba con su lujoso automóvil importado
cuando "por una distracción" derribó las vallas de protección y cayó al pozo,
donde en ese momento no había personas trabajando.
El hombre fue rescatado
ileso por los operarios de la obra, que se disponían a comenzar su trabajo,
mientras una grúa intentaba retirar el vehículo del lugar.
Testigos dijeron
a la prensa que el automóvil tomó a gran velocidad la curva que rodea el
Obelisco porteño y se dirigió directamente hacia el pozo, donde quedó
incrustado en forma vertical junto a una excavadora.
AFP