El técnico brasileño Luiz Felipe Scolari aseguró hoy
que desea seguir como seleccionador portugués y dijo que sus declaraciones
sobre el interés de entrenar a la selección inglesa fueron "mal
interpretadas".
Scolari, que asistió en Oporto al sorteo del campeonato de Europa sub'21,
explicó que cualquier técnico respondería como él hizo si le pusiesen ante la
hipótesis de dirigir a los ingleses.
"Cualquier entrenador respondería así. Pero yo he rechazado ofertas de
muchos clubes importantes y he dicho 180 veces que estoy muy a gusto en
Portugal. Mi familia está encantada, a mi me gustan mucho las ciudades y la
gente, y por eso no veo razones para no continuar", manifestó el técnico.
Scolari reiteró su intención de cumplir su contrato, que expira el próximo
9 de julio, inmediatamente después del Mundial de Alemania.
"Opté por la continuidad después de la Eurocopa 2004 y también podría
hacerlo ahora. Dije que quería aprender inglés, como también deseo aprender
otros idiomas para convertirme en una persona más culta. No veo problema en
ello ni entiendo las críticas", subrayó.
En cuanto a la continuidad más allá de julio, Scolari declaró que tanto él,
como el presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol, Gilberto Madaíl,
"saben" lo que van a hacer.
El técnico que condujo a Brasil hace cuatro años a la conquista de su
quinto título Mundial aseguró que dentro de dos semanas tendrá preparada la
relación de los jugadores portugueses que desea llevar a Alemania 2006, aunque
no dejó claro si la revelará.
Scolari dijo a la emisora británica BBC Radio Five Live, que pese a su
desconocimiento de la lengua de Shakespeare, le gustaría ser el siguiente
seleccionador inglés, aunque matizó que "sólo"cuando termine su contrato con
Portugal.
El técnico reconoció en octubre pasado que si el Mundial resulta mal para
Portugal no seguirá al frente de su actual selección, y señaló: "Soy un buen
entrenador y un ciudadano del mundo, por eso me siento feliz en cualquier
país", además de recordar que ya trabajó en Kuwait, Arabia Saudí, Japón y en
su país de origen.
EFE