El juez Hermán Mendoza ordenó anoche la detención preventiva en la cárcel de
Palmasola del hombre que el pasado sábado casi fue linchado por los vecinos del
barrio Porvenir en Montero, por su presunta participación en el crimen de una
mujer embarazada.
La audiencia se llevó a cabo en las instalaciones de la PTJ de Santa Cruz, hasta
donde llegó el juez Mendoza y el fiscal Marcelo Delgadillo, que lo acusó por el
delito de asesinato, cuya pena máxima es de 30 años de prisión.
Según el relato del representante del Ministerio Público, Julio Gonzales Valdés,
de 20 años, llegó caminando, acompañado de otro sujeto, hasta el domicilio de su
víctima, situado en el barrio El Porvenir, y le disparó ocho tiros con un arma
de fuego calibre 22 para luego escapar. Los vecinos, al escuchar las
detonaciones vieron a la mujer, identificada como Olga Rojas Almanza, de 26
años, que cayó herida en el patio de su vivienda, mientras que los dos sujetos
huían del lugar. Tras varias cuadras de persecución, la turba enfurecida atrapó
a Gonzales y lo golpeó hasta que la Policía intervino y lo rescató casi
moribundo. En el bolsillo de su pantalón encontraron la fotografía de la
víctima, mientras que el otro sujeto logró escapar.
La mujer, que falleció media hora más tarde en el hospital, se encontraba
embarazada y dejó en la orfandad a un menor de cuatro años.
Un testigo le dijo al juez que Gonzales en su afán de huír, dejó caer una peluca
y trató de ocultar una bolsa que contenía algunas prendas de vestir,
presumiblemente para despistar y evitar ser reconocido.
Por su parte, el presunto asesino, Julio Gonzales, manifestó que su amigo Julio
Céspedes le pidió que lo acompañe a cobrar un dinero. Se dirigieron hasta el
barrio Porvenir a bordo de una motocicleta, pero la dejaron a una cuadra de la
casa de la víctima y se fueron caminando.
Afirmó que él se quedó en la calle, mientras que Céspedes ingresó en la
vivienda; al instante escuchó los disparos y pretendió escapar de la zona, pero
fue aprehendido por los vecinos.
Aumentan los intentos de linchamientos
Cuatro intentos de linchamientos han sucedido en el norte cruceño en lo que
va de este año. Los casos de robo de motocicletas constituyen la principal causa
para que la gente reaccione y pretenda hacer justicia por mano propia.
El hecho más reciente ocurrió el jueves de la semana pasada, cuando una turba
pretendió ajusticiar a un individuo, de 64 años, identificado como Tomás Ayala
Justiniano, que fue acusado de abusar sexualmente de dos niños de 10 años, que
lo colaboraban en el recojo de chatarras en los basurales. El sujeto fue
remitido a Palmasola.
En las poblaciones de Portachuelo y Chané también se han registrado hechos
similares por el robo de motos.
El caso que más conmovió a la población cruceña fue el linchamiento de dos
supuestos ladrones en Yapacaní, en julio del año pasado, y en Montero, hace más
de dos años quemaron vivo a dos hombres también sospechosos de cometer robo.