Se perfila como el juicio más resonante del año. Dos brasileños, un italiano,
un español y un boliviano acusado de cómplice, son los presuntos implicados en
el atentado contra la fiscal Mónica von Borries, ocurrido el 27 de febrero de
2004, a las 14:20, frente a su domilicio, situado en la calle Las Maras, del
barrio La Santa Cruz, cuando se aprestaba a abordar su vehículo.
El hecho, que hace casi dos años conmovió al país, volverá a concentrar la
atención. Pero esta vez el juicio oral tendrá alcance internacional,
especialmente por la presunta participación del español Javier Villanueva, que
durante la etapa de investigación, interpuso una serie de recursos jurídicos
para zafarse del proceso, argumentando su inocencia.
El español, que se encontraba como ilegal en Bolivia, cuando fue aprehendido,
actualmente se halla arraigado, bajo arresto domiciliario y tuvo que depositar
una fianza de Bs 500.000. Ricardo Borba también fue beneficiado con el arresto
domiciliario y una fianza de Bs 100.000, pero dijo no tener recursos para pagar
dicho monto por lo que sigue recluido en una celda de la PTJ.
El principal acusado, Marino Diodato, está prófugo hace más de dos años (fugó el
30 de enero de 2004). Sandro de Carvalho se escapó de la cárcel, junto a otros
27 reos, en la inédita fuga del 22 de septiembre de 2005. El boliviano Freddy
Hurtado está con medidas sustitutivas a la detención.
Para el Ministerio Público y la Policía, todo tiene su origen a partir de la
fuga de Marino Diodato. 28 días después de la huída, se produce el atentado y en
menos de 48 horas detienen al primer sospechoso, el brasileño Ricardo Borba
Mesquita, que revela cómo se preparó el crimen y la organización que
supuestamente cometió el asesinato de la fiscal Mónica von Borries.
Con las revelaciones que hizo Borba (llamado también Alfredo), surgen los otros
seudónimos como Renato, que según los investigadores se trataría de Marino
Diodato; Pedro, identificado luego como Javier Villanueva, Leo que resultó ser
Sandro de Carvalho y Pepe, que hasta ahora no se sabe de quién se trata, pues
está prófugo.
Un mes más tarde es aprehendido De Carvalho, luego detienen a Villanueva y los
dos brasileños involucran al boliviano Freddy Hurtado.
Los fiscales Juan Hugo Iquise, Oscar Vaca y Joadel Bravo serán los acusadores en
representación del Ministerio Público. Para los cuatro extranjeros la Fiscalía
pedirá la pena máxima de 30 años de cárcel por el delito de asesinato, mientras
que para el boliviano 15 años, por complicidad.
La Policía ya tomó el control de la sala de audiencia y de los alrededores donde
se llevará a cabo el juicio, se prevé que durará tres semanas.
Segura en sus acusaciones
Tenía 39 años cuando atentaron contra su vida. Empezó como secretaria en un
bufete, después en el Colegio de Abogados. De 1990 a 1993 fue coordinadora de
Defensa Pública, y en 1995 fue designada fiscal antinarcóticos hasta 2000.
Demostró firmeza en sus acusaciones y contundencia en sus fundamentos al llevar
hasta la condena de 12 años a Marino Diodato. También sorprendió al ex juez
antidrogas Gustavo Adolfo Villarroel, con dólares en su bolsillo producto de un
soborno. Estaba acumulando pruebas sobre la fragmentación de tierras realizada
por un grupo de empresarios bolivianos y chilenos.
Así
transcurrieron casi dos años
30:01:04. Marino Diodato se fugó de la clínica Bilbao, burlando la vigilancia
de cuatro policías, aparentemente sedados.
27:02:04. Mataron a la fiscal Mónica von Borries. Colocaron una bomba debajo de
su motorizado y explotó. La detonación estremeció a toda la zona.
29:02:04. Detienen al primer sospechoso, un brasileño que trabajaba como
taxista, Ricardo Borba revela el macabro plan.
05:04:04. Aprehenden a Sandro de Carvalho cerca de San Ignacio de Velasco y el
juez Agustín Suárez ordena su detención en Palmasola.
29:04:04. Los agentes de la PTJ se llevan detenido a Javier Villanueva del área
pública del local Diablos Sport.
22:09:05. Fuga masiva de 28 reos de la cárcel, entre ellos el brasileño Sandro
de Carvalho.
10:11:05. La Corte de Justicia le ratifica al español Villanueva el beneficio
del arresto domiciliario y una fianza de Bs 500.000, para salir de la cárcel.
Los
acusados del atentado
Considerado el autor intelectual
Marino Diodato - Italiano prófugo
Marco Marino Diodato del Gallo (51), nacido en Italia, está prófugo
de la justicia boliviana. Ex miembro del Ejército y era dueño de casinos y de
casas de juegos clandestinos. Fue detenido por primera vez el 17 de noviembre de
1999 acusado de "clonar" celulares, junto a otros tres italianos y cuatro
bolivianos.
Luego le iniciaron un proceso por tráfico de drogas. Un tribunal lo absolvió,
pero la Corte Superior de Distrito lo halló culpable y lo condenó a 12 años de
prisión. El 30 de enero de 2004, fugó de la clínica Bilbao, burlando la
vigilancia de cuatro policías.
Admitió su participación y luego negó
Javier Villanueva - Español
Francisco Javier Villanueva de Martino (29), oriundo de Sevilla, España. Fue
detenido el 29 de abril de 2004 en el local Diablos Sport. Su detención se basó
en las declaraciones del brasileño Borba y en un identikit elaborado en base a
datos del mismo. En una entrevista con la Policía, que fue grabada en un
videocasete, Villanueva admitió ser partícipe de la organización e indicó que
fue Leo (Sandro de Carvalho) el que puso la bomba y que Diodato la hizo explotar
a través de un teléfono celular. Al día siguiente denunció que fue torturado
para autoincriminarse.
Fue pieza clave en la investigación
Ricardo Borba - Brasileño
El brasileño Ricardo Borba Mesquita (46), fue el primer detenido en este caso.
En su declaración admitió su participación en el atentado y sindicó a Diodato
como el líder de la organización. Tras su detención, dos días después del
bombazo, delató a los demás presuntos implicados. Afirmó ser el que distrajo a
un guardia de seguridad mientras otros preparaban el atentado a la fiscal Von
Borries.
En su país tiene un mandamiento de detención abierto. Permanece detenido en la
PTJ por temor a ser eliminado, luego de sus comprometedoras revelaciones.
Acusó al español de colocar la bomba
Sandro de Carvalho - Brasileño prófugo
Sandro de Carvalho (32), nacido en Brasil, fugó del penal el pasado 22 de
septiembre del año pasado, junto a otros 27 reclusos. Estuvo preso en dos
oportunidades en Palmasola. Afirmó que conoció a Diodato en la cárcel el año
1999, pero al salir en octubre de 2000 el italiano le dijo que no se fuera de
Santa Cruz ni del país porque tenía unos trabajos para él y que le pagaría un
sueldo. Volvió a caer preso por el atentado contra la fiscal y luego escapó.
Reveló que había un plan para ‘volar’ la Felcn. Acusó a Villanueva de colocar la
bomba debajo del vehículo de la fiscal.
Le alquilaba vehículos a De Carvalho
Freddy Hurtado - Boliviano
El brasileño Sandro de Carvalho fue el que lo involucró en este lío.
El extranjero prófugo aseguró que consiguió la hacienda La Esperanza, de
propiedad de Freddy Hurtado Melgar, a pedido de Diodato, supuestamente para
realizar entrenamiento militar y planificar los atentados. Hurtado lo negó.
Además, Sandro de Carvalho afirmó que minutos antes del atentado estuvo cerca de
la casa de la fiscal a bordo de una camioneta Toyota Hi Lux, color rojo, doble
cabina que le había prestado el boliviano. Hurtado dijo que ese día su vehículo
estaba en mal estado.