En Bolivia hay 7.782 presos, de los cuales 1.950 tienen sentencia
ejecutoriada y el resto se encuentra privado de libertad sin condena. Palmasola
es la penitenciaría a nivel nacional que posee la mayor cantidad de reos en el
país con el 35,90% del total, seguida por las cuatro cárceles de la ciudad de La
Paz (San Pedro en Miraflores y Chonchocoro en Obrajes), que albergan al 24,70%.
Un informe reciente de la Dirección General de Régimen Penitenciario sobre la
realidad carcelaria en Bolivia, señala que existen 3.102 personas que han sido
procesadas por la Ley 1.008, situando al narcotráfico en la primera ubicación de
los delitos en el país, seguido del robo agravado, abuso sexual (violación) y
asesinato.
En Santa Cruz está detenido el 50% de los procesados por narcotráfico. Este dato
fue confirmado por Jorge Águila, director de la Fuerza Especial de Lucha contra
el Narcotráfico (Felcn). “El territorio cruceño es llano y amplio, incluso hay
varios lugares fronterizos con Brasil y Paraguay. Esto hace que el narcotráfico
aproveche la zona para sacar la droga hacia esos países. Considero que se deben
extremar recursos y esfuerzos para combatir esta actividad. Santa Cruz es un
reto para cualquiera que esté en la dirección”, sostuvo Águila.
El informe de la Dirección General de Régimen Penitenciario también indica que
en las cárceles del país hay 536 reclusos extranjeros, de los cuales 311 son
peruanos, 62 brasileños y 18 argentinos. El 90% de éstos fue detenido por
narcotráfico.
Otro dato que llama la atención se refiere a que el 30% de los internos son
mujeres, hecho que provoca que existan 1.436 niños que viven con sus padres en
el interior de los recintos.
Son 1.193 los efectivos policiales destinados para todas las cárceles en el
país, de los cuales 350 están en La Paz, 215 en Cochabamba y 200 en Santa Cruz.
Como se ve, Santa Cruz tiene menos policías asignados pese a que concentra la
mayor cantidad de reos.
Por otra parte, para albergar el gran número de presos que existen en la cárcel
de Santa Cruz, en Montero se está construyendo una penitenciaría sobre un
terreno de cuatro hectáreas y tendrá capacidad para recibir a 200 internos. Para
la edificación de esta prisión se invertirá en total Bs 3.400.000.
Actualmente, en Montero se encuentran recluidas 106 personas; en Puerto Suárez
hay 68 reos que también están detenidos en carceletas.
El informe asimismo habla sobre las muertes de reclusos en las penitenciarías.
Indica que en los últimos seis años, han perdido la vida 111 reos en muertes
naturales y violentas en todas las cárceles bolivianas.
Para los próximos años, se prevé que la situación de las cárceles mejore, porque
se ha comenzado a realizar la transferencia de la administración a las
prefecturas departamentales. La Ley 3302 del 16 de diciembre de 2005, promulgada
por el ex presidente Eduardo Rodríguez Veltzé, transfiere a las prefecturas la
obligación de pagar los prediarios a los presos de sus distritos y cubrir los
gastos de funcionamiento del régimen penintenciario.
La ley libera de esas obligaciones al Tesoro General de la Nación.
En Palmasola avanzan las mejoras
El año pasado se escaparon 77 reos del penal de Palmasola. La fuga masiva de
28 reclusos, ocurrida el 22 de septiembre de 2005 en Santa Cruz, provocó que las
autoridades de la Dirección de Penitenciaría destine más atención y recursos
para reforzar la seguridad en dicho penal.
En el interior del recinto carcelario PC-3, conocido como ‘Chonchocorito’, se
están terminando de construir dos muros y un par de torres de vigilancia. El
pabellón de máxima seguridad quedará totalmente aislado, allí estarán recluidos
los reos considerados más peligrosos. Ellos no tendrán contacto con los que se
encuentren en el área de ambientación. Para recibir visitas de sus familiares y
amigos, se está habilitando un salón locutorio.
En Chonchocorito también se están edificando 10 celdas de aislamiento para los
casos extremos o de alto riesgo.
Las cinco torres de vigilancia están situadas en lugares estratégicos de la
cárcel para tener mayor control del interior. Además se está construyendo un
muro rompe vista.
Las autoridades penitenciarias creen que con las medidas de seguridad que se
están incorporando, será casi imposible que vuelva a escapar algún reo, puesto
que para salir se deberá pasar cuatro puertas de control.