El santuario de Cotoca inicia una semana decisiva en busca de solución a la
disputa por la Alcaldía. La tregua que se dio por tres días podría ser
interrumpida en cualquier momento, si es que no logran un acuerdo antes del
plazo establecido.
Los enfrentamientos disminuyeron el fin de semana. El único hecho violento que
se registró fue sábado en la noche en la comunidad El Campanero, donde alrededor
de las 20:00 horas los comunitarios tomaron como rehén por unos minutos al
alcalde René Calvimontes, quien supuestamente había ido a pedirles apoyo. "No
llegó hasta Tajibo, Luisito ni otras comunidades porque lo esperaban para
sacarlo a palos. Lo soltaron porque Calvimoentes pidió disculpas", dijo Wilfredo
Mancilla, del Comité de Huelga.
Elvio Pinaye, miembro del Comité Interinstitucional, calificó de intrascendente
dicho incidente, porque no pasó de un susto y el pueblo mantuvo la tranquilidad.
Los cotoqueños vivieron una jornada dominical en el marco de la normalidad y
ofrecieron seguridad a los feligreses que llegaron para pedir la bendición de la
patrona del oriente boliviano. Una tamborita amenizó la jornada en la plaza
principal del pueblo; eso hizo que hasta los huelguistas levanten los ánimos en
pleno ayuno. Los artesanos expusieron sus productos en los alrededores. El olor
y la humareda que desprende el mercado por la venta de comidas típicas atrajeron
nuevamente a los feligreses, que después de escuchar la misa ante la Virgen,
disfrutan de un suculento anticucho, majadito, patasca, locro o la tradicional
arepa con chocolate.
Los comparseros de Cotoca organizaron el festival del Majadito y concentraron a
una gran cantidad de público en el coliseo, donde se vivió una gran fiesta.
Esta tranquilidad que mostró ayer Cotoca está demasiado frágil y en cualquier
momento pueden brotar nuevamente los enfrentamientos, dijo el dirigente del
Comité de Huelga, Wilfredo Mancilla.
Los huelguistas permanecen firmes en su decisión de no probar alimentos mientras
no se llegue a un acuerdo. "Estamos decididos a continuar en ayuno, pese a que
nuestras fuerzas se debilitan. Queremos que se vayan todos, que asuman los
suplentes mientras se realiza la auditoría técnico administrativa con la
Controloría General de la República", indicó Mancilla.
Esperan que hoy el contralor de la República, Osvaldo Gutiérrez se haga cargo de
la Alcaldía e inicie de una vez la auditoría. Sin embargo, Jorge Alborte,
miembro del Comité Interinstitucional, dijo que el ingreso del contralor se dará
cuando consigan firmar el acuerdo donde se compromete dicha auditoría, la
reducción de funcionarios y el cambio de profesionales en los cargos jerárquicos
con el aval del Comité Interinstitucional. Por el momento, estos puntos están en
discusión y hoy tienen prevista una reunión para definir si es que aceptan o
rechazan esa propuesta que sacaron el viernes en la noche en el Comité pro Santa
Cruz, en presencia del presidente de esta institución, Germán Antelo, el
prefecto del departamento, Rubén Costas y el contralor de la República, Osvaldo
Gutiérrez.
Por otro lado, los huelguistas mantienen la esperanza de que la comisión que se
trasladó hasta la Sede de Gobierno logre una respuesta de las autoridades
nacionales para que la solución del conflicto pase por una elección de nuevas
autoridades municipales. Según el dirigente del Comité de Huelga, Wilfredo
Mancilla, dicha comisión logró que una comitiva de ministros y parlamentarios
llegue esta semana hasta el pueblo para intervenir en el conflicto y buscar
alguna salida legal al problema. "Vienen a mediar para que las cosas no lleguen
a mayores y cesen las represiones", indicó.
La tregua concertada termina mañana, por lo tanto, esperan que antes de ese
plazo haya una solución.
Las ventas y los visitantes disminuyeron
El domingo es el mejor día de venta en Cotoca. Un artesano recauda entre 200,
800 y 1.200 bolivianos. Sin embargo, desde hace tres semanas, cuando se inició
el conflicto, la afluencia de visitantes disminuyó provocando una baja en los
negocios.
Ángel Chano y Macelina Punari, expusieron sus artesanías en la plaza del pueblo.
"Nosotros vendemos sólo el fin de semana. Cuando viene harta gente hacemos Bs
500, pero en este tiempo no pasamos de Bs 200", dijo Marcelina.
Franklin Johan Viruez tiene un puesto grande, casi frente al templo, eso hace
que sus ventas lleguen hasta Bs 1.200. No obstante, el anterior fin de semana
solamente pudo hacer Bs 200 porque ante el temor de ser saqueado o atacado por
los involucrados en el conflicto sólo vendió media mañana. Sin embargo, ayer
atendió todo el día aprovechando la tregua que dieron hasta el martes.
Cora Pedraza vende arepas en el mercado y logra recaudar entre 200 y 300
bolivianos los domingos, ayer aprovechó de vender porque el anterior fin de
semana no abrió su puesto por los conflictos.