Cuba protestó el lunes por el desalojo de una
delegación de la isla comunista de un hotel en México y denunció a Estados
Unidos por aplicar un embargo internacional de más de cuatro décadas contra el
gobierno del presidente Fidel Castro.
La delegación cubana, integrada
por 16 funcionarios, estaba participando desde el jueves en un encuentro con
empresarios de Estados Unidos en el hotel Sheraton María Isabel, de México,
para explorar posibilidades de negocios en el mercado energético de la isla.
El hotel, propiedad de la firma Starwood Hotels and Resorts Worldwide, con
sede en Phoenix, Arizona, informó el viernes de la expulsión de los cubanos
por "órdenes del Departamento del Tesoro de Estados Unidos", que confiscó,
además, el dinero depositado por los funcionarios para su alojamiento.
"Los tentáculos del bloqueo (embargo) y la criminal guerra económica del
gobierno de Estados Unidos contra Cuba están prestos a extenderse a cualquier
confín del planeta, incluso en detrimento de la soberanía y legislaciones de
otros estados", dijo el lunes el gobierno en un editorial.
"El tema del
bloqueo no es una cuestión 'entre particulares', mucho menos cuando en su
ejecución Washington vulnera las leyes de otro país (...)", señala el
editorial publicado en Granma, periódico del Partido Comunista.
Según
Ellen Gallo, portavoz de la compañía Starwoods Hotels and Resorts Worldwide,
la medida fue ordenada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del
Departamento del Tesoro (OFAC, por su sigla en inglés) que aplicó el embarco
comercial contra Cuba.
El embargo, el cual Cuba califica como "bloqueo",
prohíbe a ciudadanos o empresas de Estados Unidos, realizar negocios o prestar
servicios a la isla de gobierno comunista.
El encuentro, en el cual
participaron directivos de Valero Energy Corporation, la refinería más grande
de Estados Unidos, comenzó el lunes pasado y finalizó el sábado en otro hotel
de México, uno de los países que rechazó en el 2005 la política del embargo de
Estados Unidos contra La Habana en una votación que se realiza cada año en la
Organización de Naciones Unidas, en Nueva York.
"El bloqueo más largo de
la historia resulta una vergüenza para la potencia imperial que se erige en
gendarme mundial e intenta rendir por asfixia a 11 millones de cubanos",
señaló el texto del periódico.
REUTERS