La Asociación Nacional de Productores de
Oleaginosas y Trigo (ANAPO) estimó en forma preliminar que las pérdidas
agrícolas subieron a 40 mil hectáreas por las inundaciones, diez mil más que
la semana pasada, mientras los productores esperan que el SEARPI logre
reencauzar el Río Grande para prevenir mayores desastres en la zona de Cuatro
Cañadas y San Julián.
Según un reporte de ANAPO, las pérdidas económicas
alcanzan a unos 15 millones de dólares por la pérdida de unas 100 mil
toneladas de soya, equivalente al 7 por ciento de la producción total de la
campaña de verano.
Entre tanto, el fin de semana, unos 200 comunarios de
la zona instalaron un campamento para los trabajadores encargados de
reencauzar el Río Grande, que comenzará esta semana para que las aguas de ese
afluente, que se desviaron en la zona Este de Cuatro Cañadas, anegando una
vasta región con cultivos de soya y otros productos, vuelva a su cauce normal.
Entre tanto, la ayuda continúa llegando a la zona afectada. El pasado fin de
semana la esposa del prefecto, Sonia Vincenti, trasladó un lote de vituallas
para los damnificados de las localidades Fortín Libertad y Madrecitas, que por
ahora se encuentran en un campamento provisional en Los Troncos, en el
municipio de San Julián.
A esta campaña también se sumó el Consulado de
China en Santa Cruz, a través del cónsul Wu Baigen, con una donación de
alimentos y vituallas.
Por otro lado, otras 20 toneladas de víveres del
Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Programa de Desarrollo Rural
Integrado y Participativo en 5reas Deprimidas (Dripad), empezaron a
distribuirse entre los afectados.
ANF