Decenas de miles de seguidores del presidente Hugo
Chávez marchaban el sábado por Caracas para conmemorar 14 años del intento de
golpe que él encabezó cuando era un teniente coronel, mientras que opositores
se movilizaban para rechazar lo que califican como un gobierno autoritario.
La marcha oficialista se extendió a lo largo de la avenida Boyacá, una de las
principales de la capital venezolana, con decenas de miles de seguidores
vistiendo camisas rojas en señal de apoyo al gobernante socialista, quien
atraviesa por una escalada de choques diplomáticos con Estados Unidos.
Miles de autobuses llegaban a la capital desde el interior del país petrolero,
con manifestantes que se incorporaban a la marcha. Caracas quedó casi
intransitable desde el sábado temprano, con muchas de sus vías cerradas por
los cuerpos de seguridad.
Varias de las calles por las que marchaban los
seguidores de Chávez fueron tomadas por los cuerpos de seguridad.
El
diputado del partido oficialista Movimiento V República Darío Vivas, dijo a la
prensa que unos 3.200 funcionarios resguardaban las dos manifestaciones.
"Viva el gobierno bolivariano, con Chávez gobernamos todos", "Mr.Bush
entienda, Chávez y América Latina avanzan", decían algunos carteles que
alzaban los chavistas.
Chávez, un militar retirado que seis años antes
de ser elegido, en 1998, encabezó un intento de golpe de Estado, tenía
previsto cerrar la concentración a media tarde tras regresar de Cuba, donde
recibió el viernes un premio de manos de su amigo, el gobernante cubano Fidel
Castro.
La visita de Chávez a Cuba se realiza en momentos en que la
relación bilateral entre Venezuela y su principal mercado petrolero, Estados
Unidos, vive uno de los peores momentos.
MARCHA EN DEFENSA DE CHAVEZ
El
viernes Washington ordenó el retiro de una diplomática venezolana en
represalia a la expulsión esta semana de Caracas de un agregado militar
estadounidense acusado de espionaje.
"Además de celebrar los 14 años del
4 de febrero, le estamos diciendo al imperialismo que nosotros más nunca como
poder popular nos vamos a arrodillar frente a estas agresiones que están
provocando nuevamente al líder del proceso (...) no lo vamos a permitir" dijo
al canal estatal de televisión el prefecto de Caracas, Carlos Delgado.
Los militantes chavistas alzaban carteles con imágenes de Chávez, Castro, el
revolucionario argentino Ernesto Che Guevara, y los próceres Simón Bolívar y
José Martí.
Guillermo Birbal, un ingeniero de 38 años que trabaja en un
ministerio, dijo que la llegada de Chávez a la presidencia significaba un
cambio en la política interior y exterior de Venezuela."Todos teníamos esta
esperanza, que (Chávez) sería la persona que haría un cambio drástico en este
país. Yo considero que sí se ha hecho", expresó.
La desmoralizada
oposición, que ya el mes pasado volvió a tomar las calles para protestar
contra el gobierno de Chávez, al que califican de amenaza a las libertades y
la democracia, también marchó para advertir sobre la pobreza y la corrupción
que dicen cunde en Venezuela.
Ellos acusan a Chávez, quien fue
brevemente derrocado en abril del 2002, de dirigir un gobierno autoritario que
controla todas las instituciones del Estado, incluido el Parlamento y el
Consejo Nacional Electoral.
"Esta marcha se mueve con el corazón, la que
organizó el gobierno se mueve con dinero, con presiones, con chantajes, todo
ese tipo de represiones que obligan a la gente a ir a un centro de votación, o
a participar en una marcha, o ponerse una franela roja", dijo a periodistas
Antonio Ledezma, líder del partido Alianza al Bravo Pueblo.
La oposición boicoteó las elecciones parlamentarias de diciembre, donde los
seguidores del gobierno obtuvieron los 167 escaños de la Asamblea Nacional.
"Vine por todo lo horrible que está pasando en este país.
Todo está en
manos del gobierno, está regalando dinero por todo el mundo y en Venezuela
estamos pasando hambre", dijo Erlinda De Piña, una abogada de 65 años,
mientras marchaba.
REUTERS