En presencia de familiares, políticos y simpatizantes
se procedió este viernes al sepelio de los restos de Ligia Mora, la esposa del
dictador Alfredo Stroessner que gobernó con mano dura a Paraguay por espacio
de 35 años, entre 1954 y 1989.
Al entierro solo asistió su hija Graciela
y sus nietos, no así el dictador y su hijo mayor Gustavo, ambos exiliados en
Brasilia, requeridos por delitos de lesa humanidad y malversación de fondos
públicos.
Los restos de la influyente 'Ña' Ligia (por doña Ligia), que
tenía 95 años, fueron depositados en un panteón junto a los de su hijo,
Alfredito, quien murió a los 46 años en 1993 por un exceso en la ingestión de
barbitúricos.
Alfredito estaba casado con Martha, la hija del hombre que
derrocó a Stroessner en 1989, el general Andrés Rodríguez, quien ocupó la
silla presidencial por un período de transición de cuatro años.
Mora era
una maestra de escuela cuando se casó con Stroessner en 1940, 14 años antes de
entronizarse en el poder.
La mujer toleraba las aventuras mujeriegas del
dictador quien, unas horas antes de ser derrocado, escapó de un primer intento
de captura en la casa de una de sus amantes.
AFP