Una canadiense que pescó sin querer un tiburón de tres
metros de largo, podría ser multada por pesca ilegal puesto que no estaba
autorizada para capturar este tipo de peces, informó el sábado la prensa
local.
La semana pasada, Diane Guillemette practicaba pesca sobre hielo
en el río Saguenay, un afluente del San Laurent, cuando sintió que había
picado algo grande, que creyó sería un bacalao. Tras una larga batalla, logró
atraer a la orilla nevada, con la ayuda de vecinos, lo que resultó ser un
tiburón de Groenlandia de 230 kg.
Pero a pesar de que Guillemette se
volvió una celebridad en los medios canadienses, agentes del ministerio de
pesca y océanos le informaron el viernes que la pesca había sido ilegal,
puesto que no tenía autorización para pescar tiburones, según informó el
periódico local Le Quotidien.
"Nunca pensé que fuera ilegal. Incluso nos
tomamos el trabajo de informarle al museo (de biología marina) de Fjord",
declaró Guillemette al diario, y agregó que hasta los biólogos estaban
fascinados por tener un espécimen de tiburón de Groenlandia para examinarlo.
Ahora Guillemette se enfrenta a una multa de entre 200 y 8.000 dólares
canadienses (USD 180 a 7.000).
AFP