La movilización de los musulmanes contra la
publicación en la prensa europea de caricaturas del profeta Mahoma derivó el
sábado en una escalada de la violencia, después de que los edificios de las
embajadas de Chile, Suecia, Dinamarca y Noruega en Damasco fueran incendiados.
En la capital siria, un grupo de manifestantes penetraron en la embajada de
Dinamarca, situada en un edificio de tres plantas en el que también se
encuentran las representaciones diplomáticas de Suecia y Chile.
Los
manifestantes destrozaron el lugar y tiraron los muebles por las ventanas,
antes de incendiar el edificio. Los bomberos llegaron posteriormente al lugar
para apagar el fuego.
Desde el viernes circula un mensaje en los
teléfonos móviles en Damasco en el que se informa de la presunta intención de
un grupo de manifestantes daneses de quemar ejemplares del Corán en la mayor
plaza de Copenhague.
En respuesta, el mensaje convocaba a manifestarse
el sábado frente a la embajada de Dinamarca en Damasco.
Seguidamente decenas de manifestantes rompieron el cordón de seguridad
establecido por las fuerzas antimotines, penetraron en la embajada de Noruega
y destrozaron las oficinas, antes de quemar el segundo de los cuatro pisos del
edificio.
Las fuerzas de seguridad lanzaron gases lacrimógenos contra
los manifestantes, lo que provocó que una decena de ellos fueran
hospitalizados.
Asimismo, la policía siria logró reprimir a los
manifestantes que trataban de acercarse a la embajada de Francia en Damasco,
constató un periodista de la AFP.
La publicación, el 30 de septiembre,
por el diario danés Jyllands-Posten de 12 caricaturas de Mahoma ha provocado
la ira de los musulmanes, cuya religión prohíbe la representación del profeta.
Los dibujos fueron recogidos posteriormente por la prensa europea, como el
diario francés France Soir.
El ministro noruego de Relaciones Exteriores, Jonas Gahr Stoere, calificó de
"totalmente inaceptable" el incendio de la embajada.
"He llamado a mi
homólogo sirio (Faruk al-Chareh) y le he dicho que es inaceptable. Las
autoridades sirias son responsables de la seguridad de la embajada", declaró
Stoere a la cadena de televisión NRK.
Según el ministro noruego, al Chareh "tomó sus distancias y se excusó".
Noruega, al igual que Dinamarca, pidió a sus nacionales que abandonen
inmediatamente Siria a raíz del ataque, informó la cancillería noruega.
"Puedo confirmar que hemos pedido a los noruegos que abandonen" Siria, declaró
a la AFP Oeystein Boe, un responsable de la cancillería noruega, poco después
de que Dinamarca adoptara la misma decisión.
Por su parte, el presidente
iraní, el ultraconservador Mahmud Ahmadinejad, ordenó la ruptura de contratos
económicos entre la República Islámica y los países donde se han publicado las
caricaturas contra Mahoma, informó la agencia estudiantil Isna.
"Hay que
revisar y anular los contratos económicos con los países que han comenzado
este acto deleznable y los que le han seguido", dijo el presidente, según
informa Isna.
Ahmadinejad justificó esta decisión por "el insulto de
algunos medios de comunicación occidentales al profeta, que muestra el odio
contra el Islam y los musulmanes que tienen los sionistas que gobiernan estos
países".
Por su parte, el canciller polaco, Stefan Meller, pidió disculpas este sábado
por la publicación de las caricaturas del profeta Mahoma en el diario de
derecha liberal Rzeczpospolita.
A pesar de los llamamientos a la calma y
la reconciliación, particularmente del Vaticano, las manifestaciones de cólera
se multiplicaron durante la jornada.
En un primer comentario público
sobre el tema, el portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro Valls, declaró que
"la cohabitación de los hombres exige un clima de respeto mutuo para favorecer
la paz entre humanos y naciones".
En Londres unas 400 personas protestaron ante la embajada de Dinamarca el
sábado contra la publicación de las viñetas, llamando a la totalidad de los
países europeos a "presionar" a sus medios de comunicación.
En Ammán, el
jefe de redacción del semanario jordano Shihan que publicó las controvertidas
caricaturas de Mahoma fue detenido el sábado, y el fiscal general abrió una
investigación sobre otro semanario que también las editó, informaron fuentes
judiciales.
AFP