La Alcaldía de Cotoca cumple hoy 24 días sin actividad, luego que el depuesto
alcalde, Roque Ruiz, ordenara el cierre del edificio municipal y pidiera que la
Policía permanezca en el lugar ante posibles intentos de toma. Además, el
Ministerio Público prohibió el ingreso de los funcionarios en la comuna, una vez
que en el santuario estallara la convulsión social por la pelea de los políticos
para hacerse cargo de la administración edil.
Pese a que la Corte Departamental Electoral reconoció que fue legal el voto
constructivo de censura, que interpusieron seis concejales contra Roque Ruiz, y
la designación de René Calvimontes como el burgomaestre de Cotoca, la presión y
amenaza con disturbios entre seguidores de la nueva autoridad y los comunitarios
del Comité Interinstitucional, que piden la renuncia de todos los ediles, ha
impedido que hasta hoy se reinicien las labores municipales.
El miércoles y jueves pasados ambos sectores se reunieron, cada uno por su lado,
con el prefecto Rubén Costas para exponer sus posiciones y demandas sobre el
futuro de la comuna cotoqueña. Primero el alcalde René Calvimontes pidió a la
autoridad prefectural que cumpla con la ley y le dé seguridad para ejercer su
cargo.
Ayer le tocó al Comité Interinstitucional exponer su pliego petitorio: la
renuncia del burgomaestre y los seis concejales, además de una auditoría sobre
el destino de los recursos económicos del municipio a cargo de la Contraloría
Departamental. Sin embargo, después de tres horas y media de reunión con el
prefecto, el gremial Guillermo Camacho, representante de los sectores sociales,
respondió que no hubo soluciones a sus peticiones y afirmó que el conflicto
continúa.
Asimismo, su compañero, Wilfredo Mansilla, que lleva cuatro días de huelga de
hambre, dijo que por la falta de soluciones con las autoridades departamentales
enviaron a una comisión de vecinos para pedir la intervención del Gobierno
nacional. “Si no nos escuchan las medidas se radicalizarán. Habrá más personas
bloqueando las carreteras. No descartamos las crucifixiones”, añadió.
En respuesta a la incertidumbre de los hechos que ocurran en las próximas horas,
el alcalde Calvimontes indicó que está abierto al diálogo pero reprochó las
amenazas que ponen inestable al pueblo. “Será responsabilidad del prefecto y de
la Policía lo que suceda, porque han minimizado el conflicto”, señaló.
También anunció que desde hoy el hospital de Cotoca no ofrecerá los servicios
del SUMI porque hace dos meses la Alcaldía no puede gestionar los medicamentos
necesarios, debido a los conflictos.