El Gobierno a través del ministro de Trabajo, Santiago Gálvez, manifestó su
molestia por el paro del Lloyd Aéreo Boliviano (LAB) ocasionado por el personal
de vuelo de la compañía, “porque daña la imagen del país”.
Por su lado, los dirigentes de los trabajadores de tierra de la empresa optaron
por iniciar una huelga de hambre contra la medida de los pilotos, en tanto que
los ejecutivos determinaron declarar una ‘vacación colectiva’ hasta que éstos
retornen a sus funciones y requerir personal de vuelo para operar sus aviones,
en una clara muestra de que no darán curso a las exigencias.
Gálvez indicó que el paro les sorprendió porque el pasado miércoles se había
hablado con el asesor ‘de los que buscan la intervención de la aerolínea’ y
quedaron en continuar hablando para encontrar una solución.
Ahora, con el problema en agenda, se buscará una salida en una reunión a
llevarse a cabo hoy en la tarde. No se sabe aún si será en La Paz u otra ciudad.
Otto Ritter, asesor legal del personal de vuelo que comanda la medida de
presión, confirmó la cita con el ministro pero quieren que sea en Cochabamba o
Santa Cruz. Su posición no cambia e insisten en que se les cumpla con los puntos
exigidos.
“Si no es así, el paro se mantendrá en forma indefinida”, apuntó el abogado en
la sede de una fraternidad en Santa Cruz, donde se concentran los que protestan.
La medida que se cumple desde las primeras horas de ayer, es para presionar a
los ejecutivos de la capitalizada a que den curso a cuatro puntos detallados en
el cuadro de a lado pero, según la empresa, es para adueñarse del LAB de una
‘forma poco ortodoxa’, y que por ello decidió convocar públicamente a pilotos,
copilotos e ingenieros de vuelo para volar su flota de aviones.
El ministro Gálvez hizo referencia al hecho de que antes de que estalle el
conflicto, se acordó con ambas partes hablar en base al convenio que firmaron el
pasado 14 de diciembre.
“Esta situación distrae al Gobierno, justo cuando está empeñado en cambiar la
estructura socioeconómica del país. Además, este paro perjudicó la llegada de
parte de la ayuda internacional para los damnificados por las inundaciones y eso
esta mal”, agregó.
Los pilotos lo lamentan pero dicen que no hay otra forma para obligar a que se
abra una auditoría técnica y financiera que permita develar cuál es la verdadera
realidad económica del LAB, que desde su capitalización, en 1997, no ha
reportado ganancias pese a que, sólo en la venta de pasajes, factura alrededor
de $us 180 millones al año.
La compañía, presidida actualmente por Ernesto Asbún, ha respondido en forma
insistente que la causa de las falencias financieras reflejan la crisis mundial
del sector y la herencia dejada por la anterior administración, que estaba en
manos de los brasileños Canhedo.
El secretario de la Federación de Trabajadores del LAB, Gonzalo Requena,
coincide con la posición aunque considera que es preciso definir, de una vez por
todas, qué se hará con la empresa, para evitar la incertidumbre.
Requena junto a otros 30 funcionarios realiza la huelga de hambre contra el paro
en Cochabamba.
Mientras tanto, 35 vuelos diarios nacionales e internacionales están cancelados
y dejan a unas 4.000 personas sin poder utilizar la línea.
Para paliar en algo la situación, la empresa ha solicitado a su competidora
AeroSur el alquiler de un avión para trasladar pasajeros a Buenos Aires, según
lo indicó Horacio Grundy, gerente de comercialización de esta compañía.
En cuanto a la intervención pedida, tanto Gálvez como el ministro de Obras
Públicas, Salvador Ric, dijeron que está en manos del presidente Evo Morales.