Pese a los anuncios de la disminución del caudal del Río Grande, El agua
sigue avanzando y ayer en la tarde inundó al menos 10 de los 100 núcleos
poblacionales de Brecha Casarabe y amenaza a San Julián pues anoche habían
llegado a 15 kilómetros de esa localidad ubicada a 180 km de la capital
departamental.
La gente que empezó a abandonar sus viviendas con sus enseres, incluyendo
animales domésticos y vacunos, forma largas colas para salir a los caminos aún
transitables para abordar alguno de los vehículos proporcionados por la Alcaldía
de San Julián. Otros utilizan bicicletas, motos y hasta pequeñas canoas. La
plaza de la capital municipal, está totalmente llena de damnificados que esperan
ayuda del Gobierno nacional y de las autoridades ediles.
Así como en San Julián hay otras cientos de personas en Cuatro Cañadas y Los
Troncos. El éxodo es masivo y permanente, según los responsables de la atención
de la gente que llega a refugiarse en la zona.
Se observó que los comunitarios de Brecha Casarabe se han organizado en brigadas
para tratar de abrir canales que permitan el flujo del agua sin desviarse a los
cultivos.
Mientra tanto, y atendiendo el pedido del presidente Evo Morales, el Banco
Mundial ofreció reasignar de inmediato $us 2 millones para reparar la
infraestructura dañada por las aguas o prevenir más daños. El dinero sería
canalizado por los municipios rurales.
Asimismo, ayer en la madrugada, se transportaron 234 carpas y siete toneladas de
víveres, informó el director de de Seguridad Ciudadana, Adalberto Tórrez. Un
contingente de 30 efectivos militares se desplazó a la zona para apoyar la tarea
de instalación de campamentos y también para prevenir que las viviendas
evacuadas sean objeto de saqueos. La esposa del prefecto, Sonia Vincenti de
Costas, llevó 160 paquetes de fideos, además de ropa, medicinas y otros
alimentos.
El Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges) llevó más medicamentos y
1.000 litros de cloro, para potabilizar el agua.
Recibieron ayuda los damnificados de Poza Verde, Valle Hermoso y Puerto de la
Cruz en el municipio de Pailón, con un total de 79 familias (395 personas); Alto
Perú, Canaán, La Manga, Villa Charcas y Belén en Cuatro Cañadas, con un total de
83 familias (440 personas); Nueva Aurora en Okinawa, con 51 familias ( 255
afectados) y, Fortín Libertad, Madrecita, Colonia Jerusalén y Los Chacos en San
Julián, donde 236 familias recibieron ayuda, haciendo un total de 1.180 personas
auxiliadas.
El Gobierno de los EEUU hará efectiva una donación de $us 500 mil.
En horas de la tarde, un avión proveniente de Cuba llegó con 16 toneladas de
medicamentos y se anuncia para hoy la llegada de 142 médicos cubanos que
prestarán socorro a las víctimas del desastre.
A su vez, el Gobierno de Japón canalizó una donación de $us 90 mil, para
adquirir carpas, frazadas, colchones y tanques de agua.
La ayuda llega pero lentamente y es insuficiente, se dijo en San Julián.
Intentarán reencauzar el río utilizando explosivos
Después de una inspección aérea realizada por representantes de la
Prefectura, CAO, Searpi y de Anapo), se abrió la
posibilidad de realizar trabajos de reencauzamiento del Río Grande mediante
explosivos, como una alternativa de probable solución, además de estar iniciando
trabajos con maquinaria del Searpi.
Carlos Rojas, presidente de Anapo, expresó que se analizó tal posibilidad
después de una charla que sostuvo con representantes del Ministerio de Defensa y
para ello se enviará a especialistas en el tema que llegarán desde
La Paz para coordinar tareas con el Searpi, municipios y la Prefectura para
encauzar de manera conjunta y urgente.
Se intenta actuar lo más rápido posible para que el agua vuelva a su cauce.
Saqueadores en localidades afectadas
Aprovechando la ausencia de los pobladores de la comunidad de Fortin
Libertad, los ladrones aprovecharon para llevarse lo que pudieron el martes por
la noche.
Según versión del presidente del Concejo Municipal de San Julián, Wilfredo
Terrazas, los ladrones entraron al colegio de esta población y se llevaron
material de escritorio y hasta computadoras.
No se descarta que los ladrones estén operando en otras comunidades que
prácticamente quedaron abandonadas por el éxodo de sus habitantes a lugares
seguros.
El gobierno municipal de San Julián pidió ayuda militar para frenar el
saqueo./DM.