|
Bush habla de relación constructiva con Bolivia
Diálogo. El mandatario estadounidense telefoneó a Evo Morales para felicitarlo por su posesión como Jefe de Estado. El embajador en La Paz se entrevistó ayer con la ministra de Gobierno, Alicia Muñoz
 |
Diplomacia. David Greenlee hace declaraciones a la prensa luego de reunirse con la ministra de Gobierno en La Paz |
|
El presidente estadounidense, George W. Bush, llamó ayer por teléfono al
mandatario boliviano, Evo Morales, con el que coincidió en el deseo de
establecer relaciones bilaterales constructivas, informó el portavoz de la Casa
Blanca, Scott McClellan.
“El mandatario habló con el presidente Morales de Bolivia”, explicó el vocero
rumbo a Nashville, donde Bush tenía que ofrecer un discurso.
“El presidente lo llamó para felicitarlo por su elección y su toma de posesión”
el pasado 18 de diciembre y 12 de enero respectivamente, agregó.
“Ambos líderes reiteraron su interés en una relación y un diálogo constructivos
entre Estados Unidos y Bolivia”, dijo McClellan, quien había dicho en varias
oportunidades que las relaciones entre Washington y La Paz iban a depender del
comportamiento de las nuevas autoridades.
En la conversación telefónica, Morales “describió su agenda para un cambio
social y económico en Bolivia”, precisó.
Bush aprovechó la oportunidad para felicitar “al pueblo boliviano por su
compromiso con la democracia” y expresó el “apoyo de su país para ayudar a los
bolivianos a realizar sus aspiraciones de tener una vida mejor”, explicó el
portavoz.
Por su parte el portavoz de la Presidencia, Alex Contreras, dijo, en una
conferencia de prensa desde el Palacio Quemado, que la conversación no abordó
temas específicos de la agenda bilateral para tocar aspectos generales de las
relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Bolivia.
Las congratulaciones de George Bush llegaron cuando se cumplen los 10 primeros
días del Gobierno de Evo Morales y en momentos en los que se dan señales para
restablecer el diálogo político sobre la agenda bilateral, marcada por la lucha
contra las drogas.
Desde la victoria de Morales Estados Unidos evitó cuidadosamente criticar las
relaciones que el nuevo presidente mantiene con el mandatario cubano, Fidel
Castro, y su homólogo venezolano, Hugo Chávez, sus dos mayores adversarios en el
continente.
Bush envió a su jefe de la diplomacia para América Latina, Tom Shannon, a la
posesión de Morales para reunirse con él.
Por su lado el embajador de Estados Unidos, David Greenlee, visitó el pasado
lunes, por segunda vez, al vicepresidente Álvaro García Linera en procura de
construir una agenda política de cooperación que pasa por la lucha contra las
drogas.
Esta agenda, según coincidieron por separado Greenlee y García Linera, será
definida en el ámbito técnico cuando el Poder Ejecutivo complete sus equipos de
trabajo, con especial énfasis en las tareas que cumplirá el nuevo viceministerio
de la Coca y Desarrollo productivo.
En paralelo a la llamada de Bush, el delegado antinarcóticos de la embajada de
Estados Unidos en Bolivia, William Francisco, ofreció una declaración bastante
inhabitual de parte de un país que apoyó en los últimos años las campañas de
erradicación de los cultivos de coca en los países andinos.
“La lucha para nosotros no es contra la coca, sino contra la cocaína”, declaró.
Greenlee: erradicación es fundamental
Bajo el principio de responsabilidad compartida en la lucha integral contra
el narcotráfico, Bolivia y EEUU sentaron ayer las bases de diálogo sobre la
cooperación bilateral, después de la visita protocolar del embajador
estadounidense, David Greenlee, a la ministra de Gobierno, Alicia Muñoz.
Greenlee afirmó que no concibe la lucha contra el narcotráfico en Bolivia sin la
erradicación de coca excedente, interdicción y desarrollo alternativo, pues de
lo contrario el riesgo es un mayor número de cultivos ilícitos en Chapare.
En su criterio la lucha integral contra el narcotráfico debe llevarse a cabo en
tres frentes; la reducción de plantaciones de coca excendetaria, interdicción y
desarrollo alternativo.
Para el embajador no se puede tener una parte sin las otras porque la materia
básica para la producción de cocaína es la hoja y si hay esa planta en forma
excedentaria, que no es para masticar o cumplir con la tradición, la pregunta es
adónde va, apuntó el diplomático.
Anunció que existe la posibilidad de incrementar la ayuda dependiendo de la
necesidad de programas de asistencia para luchar contra la pobreza, solución del
desempleo, el fortalecimiento de la democracia, salud, educación, justicia y
narcotráfico. Para ello, señaló que es importante trabajar juntos dentro del
contexto de la cooperación que se viene haciendo a la fecha.
Aseguran que EEUU hace lo correcto
Estados Unidos reacciona positivamente, ya que no iba ha haber luna de miel
entre Bolivia y EEUU con el gobierno de Evo Morales, pero si Washington tomaba
medidas drásticas contra el país, sólo le haría caer en los brazos del
Presidente de Venezuela.
El punto central de tensión con La Paz es el de la coca, aseguró Michael Shifter,
vicepresidente del centro de estudios Diálogo Interamericano.
“EEUU no sabe qué hacer con Morales. Hay visiones conflictivas en el Congreso y
la administración sobre cómo responder”, dijo por su parte Julia Sweig, del
Consejo de Relaciones Exteriores.
El portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, ha dicho que esperan que
con Morales siga la cooperación en la lucha contra los narcóticos. “Realizaremos
una evaluación de qué tipo de relación tendrán EEUU y Bolivia en base a la
política que él decida seguir”, declaró.
Shifter alertó también de que existía el riesgo de que la línea dura en ambas
capitales se refuerce, lo que produciría una política de choque.
No obstante, si Washington sanciona de algún modo a Bolivia estará tirando
piedras contra su propio tejado, en su opinión. “Sería contraproducente para
EEUU cortar la ayuda a La Paz, advirtió.
Actualmente Bolivia recibe de Washington unos $us 150 millones para la
erradicación de los cultivos de coca y la lucha contra el narcotráfico, según
cálculos de este experto, mientras que la ayuda al desarrollo es mucho menor.
“Una relación muy tensa consolidaría aún más la relación entre Morales y Chávez,
lo que no es beneficioso para EEUU”, indicó Cynthia McClintock, profesora de la
Universidad George Washington.
|
|