Cuba y Venezuela defendieron hoy ante la Junta de
Gobernadores del OIEA en Viena la posición de Irán en el contencioso nuclear
que ese país mantiene con Occidente y acusaron al mundo industrializado de
querer privar a la República Islámica del acceso a tecnología nuclear con
fines pacíficos.
El jefe de la delegación venezolano, Gustavo Márquez,
dijo que detrás del intento de enviar la cuestión iraní al Consejo de
Seguridad de la ONU "se mueven intereses políticos y económicos que pretenden
hegemonizar el control del ciclo de combustible nuclear con fines pacíficos".
Por su parte, el delegado cubano ante el OIEA, Wenceslao Carrera, dijo que el
TNP es "profundamente discriminatorio y sirve esencialmente para proteger los
intereses del 'club nuclear'".
Aquellos países que hoy se erigen en
"fervientes acusadores", negaron a Irán el acceso a tecnología nuclear
"violando así lo establecido en el TNP", añadió el cubano.
El
representante venezolano, ministro de Integración y Comercio Exterior, señaló
ante la Junta que Caracas rechaza "el tratamiento discriminatorio y
asimétrico" con que algunos pretenden valorar el desempeño de los países en
materia nuclear en el contexto del Tratado de No Proliferación de armas
nucleares (TNP).
Márquez acusó a los países occidentales de "condenar a
Irán a priori", mientras se quiere "avalar la grave amenaza que representan
para la humanidad la existencia de grandes y mortíferos arsenales de armas
atómicas poseídas por las potencias nucleares".
En declaraciones a la
prensa después de su intervención, Márquez dijo que Venezuela votará en contra
de la resolución que pretende enviar la cuestión iraní al Consejo de Seguridad
de la ONU.
Las potencias que han impuesto el debate sobre Irán "son las
mismas que cada día dedican enormes recursos a perfeccionar y hacer más
mortíferos sus grandes arsenales de vectores y ojivas nucleares", manifestó
por su parte el representante cubano.
Carrera dijo que los países que
niegan a Irán el acceso a tecnología nuclear "incumplen de manera flagrante
sus obligaciones en materia de desarme nuclear" y son además los que
recientemente "hicieron fracasar la Conferencia de Revisión del TNP".
Cuba considera que en el caso iraní no se discute los presuntos
incumplimientos sino "la decisión soberana del Gobierno de Irán de continuar
su programa de desarrollo de energía nuclear con fines pacíficos", señaló
Carrera.
Añadió que "sin ninguna razón y en vergonzoso acto de doble rasero" se
pretende someter a la competencia del Consejo de Seguridad el programa nuclear
iraní.
El cubano recordó en ese contexto que los países occidentales
"cierran los ojos" ante el programa nuclear de Israel, cuyo carácter La Habana
considera como "militar y ofensivo".
Carrera dijo que el caso de Israel
"es lo que acertadamente ha sido bautizado como "hipocresía nuclear".
Cuba denunció asimismo ante la Junta "el grave peligro de que Estados Unidos
desate una guerra contra Irán y convoca al OIEA, a las Naciones Unidas y a la
comunidad internacional a movilizarse para prevenirla y para preservar la
paz".
Diplomáticos consultados dieron por hecho que Cuba votaría junto
con Venezuela en contra de la resolución europea.
Para ser adoptado, el
texto debe recibir una mayoría de votos entre los 35 países miembros de la
Junta y de momento parece que sólo los dos países caribeños votaran en su
contra.
EFE