Un estudiante universitario que se dirigía a la iglesia el domingo pasado,
fue interceptado por cuatro sujetos que lo obligaron a entregarle su billetera y
una gorra que tenía puesta. En el forcejeo, uno de los delincuentes sacó un
cuchillo y lo apuñaló en el estómago, causándole la muerte.
El hecho sucedió a las 19:30, en la calle América del barrio 27 de Mayo (Plan
3.000). Sus familiares lo velaron ayer, día en que precisamente el joven iba a
cumplir 22 años de vida.
La víctima, identificada como Roberto Carlos Quispe Marino, fue auxiliada por
sus familiares quienes lo llevaron de emergencia hasta el hospital Japonés. En
el nosocomio, perdió la vida al día siguiente, debido a la herida que tenía en
el abdomen.
“Roberto llegó sangrando a la casa y nos dijo que unos pandilleros lo habían
asaltado.”, dijo Trifonia Marino (47), madre del muchacho.
Según un testigo, integrantes de la pandilla ‘Cracks’ habrían sido los autores
de esta muerte. También contó que esa noche los pandilleros acorralaron al
joven, y como no tenía dinero para sustraerle, se burlaron de él y lo hirieron
con un arma blanca. “Perdió mucha sangre tras el asalto”, comentó un vecino.
“Ellos (los delincuentes) siempre se ponen a beber en la esquina donde ocurrió
el robo”, dijo un amigo de la víctima. Aseguró que los sospechosos viven en otro
barrio aledaño de donde sucedió el robo.
Ayer los familiares de Roberto Carlos llegaron hasta su domicilio para darle el
último adiós. Los vecinos dijeron que los padres del universitario son personas
de escasos recursos, pero que tuvieron que pagar Bs 8.000 para poder retirar el
cuerpo de su hijo de la morgue. La madre, de ocupación panadera, sostuvo que su
hijo estudiaba Ingeniería Civil en la Universidad Gabriel René Moreno. El padre
es minusválido, que quedó en ese estado luego de caerse del techo de una
vivienda el año pasado.
La Policía está buscando a los presuntos autores de la muerte.
Vecinos del Plan 3.000 protestaron
Tras la muerte del joven universitario, moradores del Plan 3.000 protestaron
y exigieron más seguridad y control en la zona.
Un grupo salió a la avenida principal con carteles en manos en los que pedían a
las autoridades de la Policía que instruyan mayor vigilancia en los barrios
alejados.
Martha Paz, vecina de la zona, fue la persona que encabezó la protesta. Dijo que
ya están cansados de tanta inseguridad en la ciudad satélite y que no es posible
que las autoridades no hagan nada para detener la ola delincuencial. “No puede
ser que antisociales de otros barrios vengan a robar y a matar acá”, protestó la
mujer.
Los pobladores acusaron a las pandillas que pertenecen a la zona de la avenida
Trans Continental, paralela a la del Mechero, de ser los que cometen delitos en
el barrio.
Ésta no es la primera vez que una pandilla es denunciada por la muerte de
alguien. Un sereno fue acuchillado el mes pasado por integrantes del grupo ‘Chenas’,
en la Villa Primero de Mayo.