El gobierno del presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo el miércoles que
puso en marcha la "refundación" de la otrora poderosa corporación minera
estatal, un nuevo golpe contra las privatizaciones realizadas en las dos
últimas décadas.
El paso inicial de esa "refundación" fue el nombramiento
de un nuevo presidente de la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL), Arturo
Revollo, realizada el martes en la noche, indicó un comunicado del ministerio
de Minería.
Al presentar a la nueva autoridad, el ministro de Minería,
Walter Villarroel, dijo que la COMIBOL debe recuperar a corto plazo sus
capacidades de producción y comercialización, según el informe oficial.
Bolivia, que hasta mediados de la década de 1970 fue el segundo productor
mundial de estaño, exporta anualmente minerales por un valor cercano a los 500
millones de dólares, principalmente zinc, estaño, plata y oro producidos por
empresas privadas o cooperativas.
"Nuestra labor estará basada en conseguir
que la COMIBOL sea lo que fue en la década del 70, una entidad bastante
grande, técnicamente manejada y por sobre todo una entidad productiva,"
anunció Revollo, quien juró junto al nuevo viceministro de Minería, Guillermo
Cortés.
Las designaciones de Revollo y Cortés, ambos antiguos funcionarios
de la COMIBOL, desdijo a versiones de prensa que habían anunciado la
designación de dirigentes sindicales mineros en los principales cargos de la
minería estatal.
Los sindicatos mineros han expresado en la última semana su
desagrado con el ministro Villarroel, un representante de las cooperativas
mineras.
La COMIBOL, soporte de la economía boliviana entre las décadas de
1950 y 1980, funciona desde mediados de la década pasada sólo como una oficina
administradora de contratos con empresas privadas, como consecuencia de las
privatizaciones ejecutadas en el país.
De contar con casi 40.000
trabajadores regulares hace tres décadas, actualmente tiene sólo unos 1.100.
Según el plan pro estatista del presidente Morales, quien está en el cargo
desde hace apenas nueve días, la COMIBOL volverá a ser una empresa de
producción, en competencia con las compañías privadas.
Morales también ha
iniciado la "refundación" de la petrolera estatal YPFB, para que asuma el
control de la industria de hidrocarburos actualmente en manos de compañías
extranjeras.
REUTERS