Las cintas que competirán este año por los rangos más altos de los Oscar,
como "Brokeback Mountain", "Capote", "Crash" y "Good Night, and Good Luck",
enfocan aspectos crudos de la vida real y se plantan como un desaire a ese
Hollywood de fantasía y rico en efectos especiales que fracasó en la
taquilla en 2005.
De los filmes seleccionados por los 5.800 miembros de la
Academia para medirse como Mejor Película en la 78 ceremonia de los Oscar el
próximo 5 de marzo, sólo "Munich" del consagrado Steven Spielberg se cocinó en
un estudio poderoso como Universal-Dreamworks, éste último fundado por él
mismo.
Las otras cuatro: "Brokeback" (8 nominaciones) del taiwanés Ang Lee,
"Capote" (5) de Bennett Miller, "Good Night" (6) de George Clooney y "Crash"
(6) de Paul Haggis, salieron de divisiones pequeñas de estudios grandes y en
el caso de "Crash" de una casa completamente independiente, sin dinero ni para
la distribución, por lo que su éxito se logró por el viejo método del boca en
boca.
El quinteto que aspira a las categorías más altas de los Oscar aborda
temas controvertidos: tensiones raciales en "Crash", la homosexualidad en "Brokeback",
la ambigüedad moral en "Capote", la oposición de los medios a una línea
ideológica en el caso de "Good night" así como del terrorismo en "Munich".
Incluso "Memorias de una geisha", la adaptación cinematográfica del
best-seller homónimo que se alzó con seis nominaciones, habla de una cultura
narrando la vida de una niña pobre que se transforma en la geisha más deseada
de sus tiempos.
La elección de la Academia se dibuja como un claro mensaje a
esa industria que "insiste en hacer nuevas versiones y secuencias taquilleras
sin nuevas ideas", había afirmado a la AFP Tom O'Neil, experto en premios de
Hollywood y columnista del sitio de internet especializado "TheEnvelope.com",
refiriéndose entre otros, a la versión en pantalla grande de series de los '60
como "La Hechizada" y "Los duques de Hazzard".
Esto explicaría que hayan
quedado tan marginadas producciones que se anunciaron con bombos y platillos
como la última entrega de "La guerra de las galaxias" de George Lucas, "La
guerra de los mundos" de Spielberg, o el "King Kong" del neozelandés Peter
Jackson, que apenas obtuvieron algunas nominaciones en categorías técnicas.
Otra de las películas bien valoradas el martes y que tampoco cuenta una trama
rosa es "The Constant gardener", la adaptación de la obra homónima de John Le
Carré, que dirigió el brasileño Fernando Meirelles y que se alzó con cuatro
nominaciones.
Esta obra que ubica como favorita para el premio a Mejor
Actriz de Reparto a su protagonista, la británica Rachel Weisz, y que le valió
una nominación por Mejor Banda Sonora al español Alberto Iglesias, denuncia
detrás de una historia de amor el uso de la población africana para
experimentar medicamentos por parte de las grandes firmas farmacéuticas.
"Lo
que dijo la Academia (el martes) fue que los mejores filmes de 2005 son de
productores modestos, cineastas independientes y no necesariamente las
máquinas de grandes presupuestos de Hollywood", recalcó a la AFP Gitesh Pandya,
experto del sector y columnista del sitio boxofficeguru.com.
Si se echa un
vistazo al 2005, "se percibe un desborde de secuencias y nuevas versiones",
agregó Pandya, explicando una razón ya invocada para justificar la caída en
picada y sin precedentes desde 1997 de la taquilla, que rondó el 5% respecto a
2004.
Pero el experto advierte que estas son "subas y bajas" típicas en los
Oscar de los últimos años: que en su ciclotimia ha llenado de estatuillas a
mega producciones como "Titanic" (1997) y también a trabajos más modestos pero
intensos como "American Beauty" (1999). Y es el voto de 5.800 miembros.
AFP