La banda de delincuentes que en enero se llevó un millonario botín tras
asaltar un banco en Argentina cantó el "cumpleaños feliz" a una de las
rehenes y dejó un poético mensaje junto a tres pistolas de juguete en el
piso de la bóveda.
Estos insólitos detalles del calificado por la policía
como "el golpe más audaz de la historia criminal" de Argentina fueron
confirmados hoy por fuentes cercanas a la pesquisa, que no logran salir de su
asombro mientras investigan el espectacular robo.
Estela, una abogada que se
encontraba dentro de la sucursal del Banco Río, de capitales españoles, el día
en que se perpetró el asalto, reveló que los delincuentes le entonaron la
tradicional canción de cumpleaños al enterarse de su 59 aniversario.
"Mi
teléfono móvil no paraba de sonar y le comenté a otra rehén que seguramente
sería por mi cumpleaños. Uno de los delincuentes me escuchó, llamó a los
otros, me preguntó mi nombre y me cantaron 'íQue los cumplas feliz, que los
cumplas feliz...!'", relató.
La abogada, una de los 23 rehenes que los
delincuentes mantuvieron dentro del banco durante casi siete horas, describió
a los ladrones como "gente de buen trato" y "seguros de lo que hacían".
Este no ha sido el único detalle curioso que se ha filtrado acerca del robo
perpetrado en la localidad de Acassuso, a unos 20 kilómetros al norte de la
capital del país.
Los investigadores revelaron el martes que, antes de
escapar con el botín por un túnel, los asaltantes dejaron en la bóveda y junto
a tres réplicas de pistolas un mensaje que decía: "En barrio de ricachones,
sin armas ni rencores, es solo plata y no amores".
El texto es similar al
que escribió en una pared el cerebro del denominado "robo del siglo" en
Francia, Albert Spaggiari, quien en julio de 1976 se llevó de un banco de Niza
lo que hoy serían 24 millones de euros.
El asalto comenzó en horas del
mediodía del viernes 13 de enero, cuando cuatro delincuentes irrumpieron en el
banco, tomaron a 23 personas como rehenes y, mientras simulaban una
negociación con la policía, se escaparon con el botín por un túnel de 16
metros previamente preparado que conectaba a un desagüe pluvial.
Los
ladrones se llevaron 600.000 pesos (casi 200.000 dólares) que estaban en la
bóveda y el contenido de 145 cajas de seguridad, en las que de acuerdo con
distintas versiones difundidas por la prensa local había entre 10 y 40
millones de dólares entre dinero en efectivo y valores.
Otras fuentes de la
investigación citadas por medios argentinos señalaron que entre los
sospechosos, que se presume abandonaron el país a pocas horas del golpe, hay
dos uruguayos, un ex miembro del Ejército argentino y otro ex integrante de la
Secretaría de Inteligencia del Estado.
EFE