El presidente, Evo Morales Aima, se encuentra
sobrevolando las zonas inundadas por los desbordes del río Grande, donde se
calcula que hay cerca de cinco mil damnificados y más de 11 mil hectáreas
destruidas.
A bordo de dos helicópteros de los Diablos Rojos, el Jefe de Estado partió
hacia la zona de los municipios de San Julián, Cuatro Cañadas y Okinawa
acompañado del prefecto Rubén Costas, y de los ejecutivos de la Cámara
Agropecuaria del Oriente (CAO), José Céspedes, y de la Asociación Nacional de
Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO), Carlos Rojas.
A pesar de la amenaza de lluvia, está previsto que Morales realizará un
reconocimiento de todo el cauce de la cuenca baja y después descenderá en la
localidad de Los Troncos para dialogar con los afectados.
El sector productivo espera que el Gobierno central canalice apoyo a miles de
familias y pequeños productores que han sufrido el rebalse del río Grande,
cuyo caudal llegó a los 4,85 metros de altura.
Morales llegó al aeropuerto de El Trompillo a las 8.40 horas, donde recibió
los honores militares, para después reunirse con el prefecto y los productores
antes de partir hacia la zona de desastre.
ANF