La viudad de Martin Luther King, Coretta Scott
King, murió en una clínica de Rosarito, ciudad cercana a la fronteriza Tijuana
(noroeste) y donde se encontraba hospitalizada desde hace unos diez días,
informaron el martes fuentes de la policía local.
"Esta confirmado que falleció la esposa de Martin Luther King, de cáncer,
en la clínica de Santa Monica, a la 01h00 (07h00 GMT). Estamos por contactar a
las autoridades estadounidenses porque parece que el cuerpo será velado en
Estados Unidos", dijo a la AFP una fuente de la policía de Rosarito.
El oficial, que requirió el anonimato, explicó que Coretta King tenía una
casa de su propiedad en Rosarito, si bien no pudo precisar si en los últimos
días estuvo ahí.
La muerte de la viudad de King fue anunciada la mañana del lunes por medios
de prensa estadounidenses y posteriormente fue confirmada por el ex alcalde de
Atlanta Andrew Young, quien aseguró que la anciana murió mientras dormía.
Aparentemente, según Young, Scott King, quien había sufrido un pequeño
derrame cerebral el año pasado y tenía otros problemas de salud, había tenido
un día difícil el lunes.
Fundadora del Centro King de Atlanta, que defiende la herencia política de
su marido, Scott King logró imponer en 1986 un día feriado en Estados Unidos
para celebrar el "sueño" del pastor, apóstol de los derechos civiles y de la
no violencia. El día se celebra el tercer lunes de cada mes de enero.
Como autoridad moral en el seno de la comunidad negra estadounidense, esta
militante de los derechos humanos, nacida el 27 de abril de 1927, creció en
una granja de Alabama (sur).
Ya casada con Martin y con cuatro hijos, Coretta militaba con su marido, se
manifestaba a su lado, viajaba con él, pronunciaba discursos cuando él estaba
impedido de hacerlo.
Cuatro días después de su asesinato en Memphis (sur), la viuda, conmovedora
por su dignidad, encabezó una importante manifestación de apoyo a los
recolectores de basura negros, víctimas de discriminaciones, por quienes su
marido se había desplazado a la ciudad.
También hizo escuchar su voz en asuntos internacionales, oponiéndose a la
invasión estadounidense a Irak en marzo de 2003, participando en protestas en
Washington contra el apartheid en Sudáfrica en los ochenta y llevando el
mensaje de no violencia de su marido por todo el mundo.
AFP