El presidente electo de Bolivia, el indígena Evo Morales, será investido
el 21 de enero, "descalzo" y enfundado en atuendos indígenas, del poder
espiritual y temporal, en una mítica ceremonia de características
ancestrales en las milenarias ruinas de Tiawanacu, informaron los
organizadores.
Al pie de los 'achachilas' o montañas andinas que rodean
este centro ceremonial de una cultura cuyo apogeo se extendió por casi tres
milenios, el rito, inscrito en la cosmovisión andina, será presidido por un 'kallaguaya',
chaman o sabio indígena aymara secundado por 24 'mallkus' (autoridades
supremas) de la zona, de acuerdo con un vocero de la alcaldía de Tiawanacu,
Julián Ramírez.
Según el programa del acto que precederá a la ceremonia
oficial de investidura Morales contraerá un compromiso telúrico con la
Pachamama (madre tierra) y el Tata Inti (padre sol) en un ritual sobre una 'huajta'
(mesa).
La ceremonia oficial será el 22 de enero en el palacio Legislativo
de La Paz, ante presidentes y jefes de gobierno, reyes, ministros, autoridades
y delegados de organismos internacionales.
Tras el mencionado compromiso,
Morales se trasladará "descalzo caminando" sobre la pirámide Akapana, aún
enterrada en los predios del "sagrado" templete semisurráneo del Kalasasaya,
donde recibirá el bastón del mando terrenal de los pueblos originarios del
Ande boliviano.
"Esta ceremonia no sólo reconocerá el poder político que
pasará a tener Evo Morales, sino que le reconocerá su carácter religioso. No
sólo será eso. Además le comprometerá a trabajar por el bien colectivo",
precisó el antropólogo Carlos Osterman citado por el tabloide capitalino La
Razón.
Tiwanaku es la cultura más longeva de América del Sur, con 27 siglos
y medio de duración desde el 1580 AC al 1172 DC.
La ciudad de Tiawanacu se
encuentra a 3.800 m de altitud y a 71 km de La Paz.
La ceremonia, que según los organizadores será presenciada por unos 10.000
indios aymaras y quechuas, bolivianos y peruanos, y cubierta por un millar de
periodistas de diversos países del mundo, movilizará a unos 2.500 agentes de
inteligencia y policías bolivianos.
Tras el acto de posesión, Morales
ofrecerá a sus invitados un 'ajpati', comida comunitaria o buffet andino en
base de tubérculos, carnes de res, camélido y pescado deshidratadas, queso y
picantes, que se sirven con las manos y comparten con la pachamama.
La urbe
prehispánica de Tiwanaku fue la capital de un extenso Estado andino que
comprendía la parte occidental de Bolivia, el noreste argentino y la costa
litoral de Chile, desde Copiapó hacia el norte del desierto de Atacama.
La capital de este imperio --que extendió sus dominios físicos a alrededor de
600.000 km2-- es Tiwanaku, llamada también Taipikala.
La civilización
tiwanacota declinó, según algunos estudios, por una sequía atroz provocada por
un fenómeno climático similar a El Niño, hacia el siglo XI después de Cristo.
AFP