Los estadios de fútbol en los que se va a
disputar el Mundial del 2006 tienen graves problemas de seguridad, al
ignorarse las lecciones de desastres pasados, dijo el martes una asociación de
defensa de los consumidores en Alemania.
Stiftung Warentest, respetada
en todo el país por su trabajo de valoración de servicios y productos para los
consumidores, dijo que la seguridad ha mejorado desde los sucesos mortales de
la década de los 80 en Heysel, Hillsborough y Bradford, pero indicó que
persisten algunas deficiencias.
"Los resultados son moderados. Muchas de
las conclusiones de hace 20 años o han sido olvidadas o ignoradas
parcialmente", declaró Holger Brackemann, de Stiftung Warentest, en una
conferencia de prensa celebrada cinco meses antes del inicio de la Copa del
Mundo.
El ex futbolista y ex director técnico de la selección alemana de
fútbol Franz Beckenbauer, director del comité organizador del Mundial, rechazó
las críticas.
La asociación determinó que tres estadios en particular --Gelsenkirchen,
Leipzig y el de Berlín, sede de la final-- no están preparados para una
evacuación en masa. Responsables de algunos de los campos dijeron que esos
datos son erróneos.
El pánico entre la multitud, desatado por ejemplo
por un aviso de bomba, podría tener consecuencias mortales, concluyó Stiftung
Warentest, al no haber salidas hacia el terreno de juego.
El estadio de
Kaiserslautern, donde el mes pasado se descubrieron grietas en una grada, es
peligroso en caso de incendio, al haber una tribuna de prensa construida en un
podio de madera y faltar alarmas en los aspersores de la grada norte, añadió.
El grupo calificó a cuatro estadios en total, incluyendo el nuevo y
sorprendente de Múnich, que acogerá el partido inaugural el 9 de junio, con
ciertas deficiencias, cuatro más con claros defectos y los últimos cuatro,
incluido el de Berlín, con graves dificultades.
Beckenbauer criticó el
lunes a Stiftung Warentest y le pidió que se limitara a probar la seguridad de
productos para los consumidores como el aceite de oliva, las cremas y las
aspiradoras.
"Estoy harto del ejército de sabelotodos que intentan aumentar su perfil a
costa de la Copa del Mundo", se quejó el ex zaguero.
Stiftung Warentest
dijo que su informe da cinco meses a los organizadores para mejorar estas
cuestiones, y afirmó que no es la primera vez que analizan la seguridad en los
estadios, sino que ya lo hicieron antes de la Eurocopa que se disputó en
Alemania en 1988.
REUTERS